martes, 13 de abril de 2010

Hijos Godijos


Había una madre godable,
pericotable, tantarantable,
que tenía unos hijos godijos,
pericotijos, tantarantijos,
gordijos como botijos.



Hoy a lo largo del día he estado pensando en este poema o trabalenguas que creo escribió Rafael Pombo, poeta colombiano quien fuera diplomático también. Siempre que pienso en los godijos pericotijos me viene a la mente algún cuadro de Botero por ser otro admirable colombiano; eso me hace pensar en todas las arepas, pan de bonos y bandejas paisas que he probado, y recordar que yo fui una madre godable hasta hace poquitisimo tiempo que Pritikin apareció para cambiarme la vida. Y confieso que alguna vez tuve un hijo godijo que un buen día decidió volverse vegetariano, biólogo y guapo.
Por todo lo anterior hoy aplaudo que los diputados hayan aprobado en San Lázaro la reforma antiobesidad. No más comida chatarra en las escuelas. Estoy pensando implementar una reformita anticomidachatarra en la oficina, hoy descubrí a Tessy en el jardín comiendo una mezcla de chorizos, salchichas y jamones estando a punto de tener un bebé, la miraba con ganas de decirle lo dañino que es su "mezcla para taquiza" como ella la llamó, mientras me explicaba orgullosa lo que contenía; pero me contuve cuando vi que perdería el tiempo porque según observé la acompañaba con una bolsa de papas sabritas. Al poco rato la oí comentar que tenía de postre otra bolsa de platanitos fritos. Ahí ya no me aguanté y le pregunté lo más sutilmente que pude "¿Ya notaste la cantidad de sal que estás consumiendo hoy?"

El diputado federal del PAN Miguel Osuna Millán presentó el dictamen de reformas a los artículos 65 y 66 de la Ley General de Salud el cual fue aprobado por 372 votos a favor y una abstención. Dice el Diario de Yucatán que la reforma prevé la obligatoriedad escolar de practicar 30 minutos diarios de ejercicio físico para prevenir padecimientos de sobrepeso y obesidad que ponen en peligro la salud física y mental de los menores. Y corresponde a las autoridades sanitarias establecer las normas oficiales mexicanas para proteger la salud del educando y de la comunidad escolar, procurando que los alimentos expendidos en las escuelas tengan un mayor aporte nutricional. Además de evitar los alimentos procesados, altos en grasas y azucares simples.
A mi me parece una excelente noticia, no más hijos godijos que un día serán papás godables propensos a enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, ciertos tipos de cáncer y problemas en las vías respiratorias. Además de todos los problemas psicológicos que causa el sobrepeso.
Muchos mexicanos no celebran esta medida y se quejan en Twitter, piensan que hay temas más importantes como la corrupción y la inseguridad, yo les contesto que están acabando con los futuros peces gordos. ¿Es un buen principio, o no?

domingo, 11 de abril de 2010

Palomas de fuego y la sonrisa de María


Los sábados son mágicos en Amarte. Pero el sábado 10 de abril la magia se puso descarada, se dejó escuchar, de dejó ver, se dejó probar y hasta se le pudo retratar.
Todo empezó en el Jardín Amarte al atardecer, cuando entre gritos de pavorreales y ráfagas de brisa se dejaron oír una cítara, un violín y un udu. Un pavorreal hembra junto a la cúpula del restaurant Pavo Real observaba, gente de diferentes países nos sentamos alrededor del escenario a dejarnos llevar por esa música del mundo. Bogdan Djukic y Leonardo Nieto Joly descalzos y sentados en el piso en posición de loto tocaban, uno el violín y otro la cítara. El programa de mano decía que Bogdan nació en Kosovo y Leonardo había estado en la India. No recuerdo donde nació Leonardo ni creo que a él le importe que no lo recordemos porque él es del mundo. Los dos son hombres universales creadores y magos. El público enmudeció aparentemente pero la verdad es que no estaba, todos volamos hacia nosotros mismos. La señora bonita que estaba junto a mí lo descubrió de pronto, dijo si cerramos los ojos se siente más, y tenía razón porque eso fue como un vuelo de introspección que todos disfrutamos, también cerré los ojos un tiempo pero era difícil no querer ver a esos hombres sintiendo la música de tal manera. Jugué a imaginarlos vestidos con túnicas, con turbantes, con coronas, en camellos, corriendo por el desierto, transportados en elefantes o volando en alfombras mágicas.
Después fue el udu con su sonido de agua o de fuentecita escondida en un rincón desconocido del mundo. Los pavorreales interrumpían emocionados y también los aplausos.
De pronto la música cesó y nos invitaron a acompañarlos a entrar a la galería, ahí dos mujeres nos esperaban pinceles en mano y paradas frente a sendos lienzos blancos. Bogdan el serbio, se situó junto a ellas y de nuevo tocó el violín, esta vez creando y recreando nueva música que grababa y volvía a tocar sobre ella. No sé que era lo que hacía pero era un juego maravilloso, las pintoras comenzaron a pintar la música. Una era serbia y se llama Suzana Stojadinovic, la había visto antes en la galería donde tiene ahora una exposición. La otra era María Carvajal, la actual directora de la galería Amarte, las dos vestidas con pantaloncitos negros y playeras donde resaltaba la frase aquella de Spinneta que tanto me gusta. “Quién podrá resistir cuando el arte ataque” Ninguno de los presentes resistió, las vimos pintar la música de Bogdan y fuimos uno con ellas, había muchos niños presentes que contagiados de arte miraban diferente a cuando llegaron, todo era una fiesta. Todos sonreíamos y celebrábamos. Hubo una sonrisa que lo que lo llenó todo. La sonrisa de María cuando la música paró, entonces dejó de pintar, frente a ella un cuadro luz y dentro de ella música y color que se desbordaba por los ojos y la sonrisa. Nunca antes la vi tan linda. Después todos salimos a vivir la magia de la voz de Miguel Ángel Céspedes y de la alquimia de José May haciendo crepas flameadas en Pavo Real.
José May convierte crepas en palomas de fuego que quedan en nuestra memoria y la sonrisa de María se quedó ahí... en la galería.

viernes, 9 de abril de 2010

Una mañana sin internet camino a la oficina


A veces no sirve la Internet
y una parte de mí comienza a paralizarse.
Si es viernes es mucho peor,
porque no sé que onda con el #followfriday
La vida sin Twitts es demasiado aburrida
sin Messenger no le veo el caso
ni venir hasta la oficina
no vale la pena cargar el celular
si todas las redes están hoy caídas.
Es más, para qué desperdiciar gasolina;
mejor me quedo en casa a dormir
estoy tranquila porque sé que en Facebook
mi granjita la cuidan las vecinas.

martes, 6 de abril de 2010

El mundo al revés




Ger siempre cita a Galeano cuando está enojada o indignada.

"El mundo al revés premia al revés: desprecia la honestidad, castiga el trabajo, recompensa la falta de escrúpulos y alimenta el canibalismo."

Acabo de presenciarlo y no estoy enojada ni indignada. Sólo sorprendida. Y la escena que acabo de vivir me recordó la siguiente anécdota.

Una vez hace muchos años fui preparatoriana, estudiaba en una escuela linda que quedaba muy lejos de mi casa pero como a esa edad era tan libre como lo soy ahora decidí cambiar mi precioso colegio por uno nuevo en el fin del mundo y lo hice siguiendo al director que era un loco al que yo admiraba muchísimo. Se llamaba Don Ricardo. Y digo era porque no sé si viva era demasiado enojón y los enojones no vivimos mucho. Como me gusta vivir yo trato de controlarme, por eso las clases de Yoga, la meditación, los cursos de Psicología, la música suave y el Twitter. Bueno el caso es que cierta vez en aquellos días de clases preparatorianas una maestra de la que no recuerdo ni cara ni nombre pero creo que nos daba biología, puso una regla -las personas que yo detecte platicando en clases pasan al frente a bailar- y vaya que la hacía cumplir, yo niña callada e imaginativa no me inmutaba por lo que pasara o dejara de pasar en el salón yo escuchaba las clases o divagaba pensando cosas de trabajo o príncipes azules como el guapetón que se sentaba atrás de mí al que le decíamos "El Matón" no sé la razón del apodo y prefiero no saberla nunca.
Fueron varias las parejas de compañeros que pasaron a bailar, entre ellos seguro "El topo y Gaspar" que eran adorables y los recuerdo con mucho cariño. Hasta que un día, la calladita del rincón habló en clases, seguramente con el guapo de la mesa de atrás, pero no bailó. Cómo iba a bailar si era humillante. Salí furiosa en busca de mi admirado Don Ricardo a lo que amablemente me recibió en su oficina para enterarse del motivo de mi disgusto. Cuando terminé de hablar me dijo que la maestra malévola tendría un castigo pero por supuesto yo tuve otro además de una buena regañiza. La gente no denuncia hasta que le toca a ella bailar. La gente debe denunciar de inmediato, por ningún motivo debemos ver como se comete una injusticia y callar mientras no estemos involucrados. Aprendí bien la lección por eso ahora denuncio todo, digo absolutamente todo lo que pienso. Y lo digo de todas las maneras y en todos los medios posibles.
Sigo siendo callada pero pobre de aquél que pretenda humillar a otro en mi presencia. Y ver cometer una injusticia y no moverse es cometerla también.
Ger: El mundo está al revés vamos a hacer nuestra parte. En una recámara de cabeza recoger un calcetín ayuda aunque Kike no me lo crea.
Vamos a denunciar a pelear a tratar de que el respeto siga estando de moda.
No nos quedemos callados hasta que nos pisen el callo.

domingo, 4 de abril de 2010

Cuando el amor










Cuando el amor se hace comida y el cariño creaciones maravillosas, cuando seres de luz nos preparan de comer y ponen ese ingrediente mágico los seres comunes y corrientes agradecemos al universo haberlos conocido.
Veo otra vez a Lilian y su esmero con aquella deliciosa sopa de lentejas. Pienso en Mamá y la veo con aquellos deliciosos espaguetis y souffles, ensaladas de navidad y deliciosos postres en una mesa llena de bellezas y reliquias de familia, y la imagino después ofreciéndonos su café de sabores seguramente muy buenos. También pienso en Gloria y su comida sencilla, elegante, deliciosa en su mesita coqueta llena de detalles, en Sandra y una serie de delicias para picar y recuerdo que al vino le quiere dar el “golpe de frío” para que la temperatura sea perfecta, a Jessie con su comida asiática y su sonrisa cariñosa y su Frank siempre amable admirándola como nosotros la admiramos. Pienso en Anna con su pan de naranja por supuesto, pero también con los “Chiles en Nogada” que son los más ricos de México, recuerdo aquellas tortas que me llevó al bote en el momento justo. Recuerdo a Laury y Tania mis amigas libanesas con la myadra que saben que me mata y se lucen preparando para hacerme feliz; Iris y el mole son palabras serias e inolvidables; pienso en mis tíos Ricardo y Lupita y la mesa familiar llena de anécdotas y risas de los niños que se han sentado ahí, cuando ellos cocinan el amor se huele desde la calle y qué decir de la Tíeta Anita y su comida mexicana, colorida, preciosa. Y recuerdo a Doña Helena con aquel “Jigote” que nunca más volví a comer, pienso en mi Ger recién casada haciendo su sopa de verduras, y vuelvo a disfrutar la comida que nos hizo Martín para que conozcamos Colombia desde nuestro comedor en Maroma. En el papá barbón cuando hace bacalao, paella o esos deliciosos camaroncitos picantes. En Etienne y su ensalada nicoise. En Francisco y sus creaciones diarias para ayudarme a bajar esos kilos, sin él hubiera yo muerto de hambre, cada día su comida es más rica que la anterior y que la del día siguiente y que puedo decir de Sally y sus mesotas llenas de especialidades y manjares, siempre pensando en la que está a dieta, en la que adora los tamales, en que los postres no tengan demasiada azúcar para los que no deben o sí para los que pueden y exigen sus galletas y brownies. Eso es amor.
Tambien recuerdo un jamón caramelizado, un salmón al tamarindo, un postre de naranjas flotantes, una comida china con mucho apio y abulón, una ensalada caprese, una gelatina de atún, frijol al minuto, pan de pobre y muchas maravillas.
Hay días como hoy en el que el amor se hace comida, en que los seres de luz nos invitan a comer y que desde que amanece los minutos son lentos y las horas eternas antes del momento esperado para sentarnos en la mesa ver la comida y ver esa sonrisa con las que los que cocinan miran a sus comensales queridos, yo siempre los observo y sé que son hasta más felices que nosotros porque consiguen la alquimia, porque logran materializar el amor.


sábado, 3 de abril de 2010

Carlos Yeverino







Yeverino le toma fotos al alma de las plantas.
Dibuja mujeres escondidas en olas blancas.
Escribe cartas, camina los contornos de la tierra.
Pinta.

Cuando tiene un pincel en la mano,
los objetos que lo viven
le coquetean y le cuentan historias.
A veces los retrata bailando.
Los escucha cantar.
Él los entiende.
Dibuja delfines de cristal
que vuelan.
Los teclados de los pianos
dan maromas en su caballete.
Después suspiran al contacto de su piel.
Su paleta habla todos los colores.
Hoy le hice un arreglo en gris y blanco
con la tarde.
Carlos lo observa,
he conseguido
que el pintor sonría
y se lleve mi cuadro grabado
en la boca.









María José Moreno






Carlos Yeverino es muy especial para mí, nunca le he dado un abrazo. Pero le escribo siempre con el corazón. He sentido su alegría, su mayor tristeza, sus éxitos y su amor por la mujer que ahora es su esposa. Leo su blog desde el primer día y celebro cada foto, cada cuadro, cada poema.



jueves, 1 de abril de 2010

Pintura Inconclusa

Hoy recordé tus ojos

que miran otros mares,

y tus mares

que miran otros ojos.

Las dunas, Cabo Polonio,

a Nahuel, el niño come alfajores,

a Kiria transformándose en niña.

El cementerio de barcos,

el faro que gira enfurecido,

lobos marinos que cantan,

el cuadro que pintabas para mí.

Llegué a ver en él

aquellas nubes pestañudas

que tanto te gustaron,

los duendes, las titilucas;

diminutas algas de fuego

que respiran estrellas,

y el puente

que nunca cruzamos.

Fue por eso que la pintura

no pudo terminarse.




María José Moreno