lunes, 31 de enero de 2011

Los Esteros de Iberá

Estuve en Corrientes mientras Julio Baró tocaba el piano.
Pavo Real lleno de gente feliz.
Cuando todos aplaudían las aves volaban a las islas flotantes.
Un carpincho me miraba mientras salían platos de la cocina.
La gente que cenaba no miraba como yo los espejos de agua
donde resplandecían los últimos rayos de sol.
Una princesa de piel oscura se asomaba como sirena,
me observaba, cuando la descubrí me dijo adiós con las dos manos
y desapareció bajo el agua.
Josué con su sonrisa tierna se deslizaba entre las mesas.
En Amarte es fácil soñar si el piano sigue sonando así.
"Contigo a la distancia" ¡Julito! tócala otra vez.

María José Moreno

sábado, 29 de enero de 2011

Seguimos existiendo

Seguimos existiendo

Ñanderu me eligió desde niño y me tocó el corazón.
Me dijo el Opygua de Tekoa Arandu.
Visitamos el opy que entre todos construyeron
con madera, tierra y tacuara, sólo lo necesario.
Para que él lo vea.
Ñanderu nos creó para disfrutar la naturaleza,
también para cuidarla
.
Cómo explicarle eso al hombre blanco.
Dijo el Opygua con los ojitos llenos de lágrimas.
Me entristecí al entender su resignación e impotencia.
Doy fortaleza espiritual a los jóvenes quiero que se defiendan.
Los niños de Pozo Azul cantaban y bailaban
para empezar bien el día y pedirle a Ñanderu
que los proteja.
Le pedí permiso al espíritu del río para refrescarme en él.
Dos hombres nadaban cerca de mi, reían.
Tenían idénticos lunares en los tobillos.
Otras vez desperté en Misiones sin ti.


María José Moreno

Enviado desde mi iPad

viernes, 28 de enero de 2011

Como en los tiempos del jacarandá


Al alba partiremos a encontrarnos de cerca con ella
la montaña que viste desde el avión y te hizo guiños.
El Ojo del Albino nos mirará a la cara,
como nos vió esa tarde la Laguna de los Pozuelos
cuando juraste que viste una pareja de flamencos bailar tango.
Como los días en que caminamos por la senda del jacarandá
mañana recorreré contigo el Valle de Tierra Mayor
por el corazón de la cordillera fueguina.
Quiero subir por las rocas naranjas
hasta el mirador Bebán. Quiero ver la laguna Esmeralda
para recordar la primera foto en la que vi al soñador soñando.
Le pido nos cuide al Señor Tupá, estamos tan lejos de casa.
Mañana partiremos otra vez juntos... al alba
como en los tiempos del jacarandá.

María José Moreno

jueves, 27 de enero de 2011

Pombero


No me digas Pombero que me indicarás el camino.
Un hombre sabio me ha hablado esta tarde de ti.
No silbaré de noche, no gritaré tu nombre.
Ni siquiera lo intentes, no te acerques a mí.
En mi Mayab hay seres que viven en las sombras.
Y no temo a las noches menos si tienen grillos.
También canto a la Luna y sé tocar los tambores;
aunque no uso sombrero ni entiendo el guaraní.
Me gustan las leyendas y hablo a solas con duendes,
los llamo mis amigos menos al Kurupí.
Esperaba encontrarte porque estoy en Misiones.
Te invito a un tabaquito luego ¡rumbiá de aquí!

María José Moreno

miércoles, 26 de enero de 2011

Desde el río Paraná


A la orilla del río despedimos al sol.
El anciano junto a mí o junto a ti;
desde hace un tiempo no reconozco
si soy o si somos o eres.
La puesta de sol fue muy hermosa.
Se nos metió por la piel y los ojos
para darnos por siempre su calor.

Sabíamos que tú o yo partiríamos al amanecer
remontando el hilo marrón.
El viejo seguirá en su mundo verde,
compartiendo su sabiduría,
sólo con quienes como tú lo entienden.
Nadie habla ahora, aunque hay tantas preguntas
que no deseamos hacer.

Ro haihu Paraná, de eso no hay duda.

María José Moreno