martes, 24 de agosto de 2010
Kiss from a rose
Me gusta el sabor del beso
que una rosa ha dejado en mis oídos.
Un alma envuelta en palabras
llega inesperadamente
me colma y enreda.
que una rosa ha dejado en mis oídos.
Un alma envuelta en palabras
llega inesperadamente
me colma y enreda.
Ahora mueve las copas de los árboles
pone aroma amarillo a los narcisos
a los jacintos sabores azulinos
los tulipanes insisten
en envolverse en rojo intenso.
No los culpo
María José Moreno
Enviado desde mi iPad
lunes, 23 de agosto de 2010
Para @Mario_bohemiohn
Mario persigue ideas bajo la tormenta.
Había planeado esta tarde seguirle escribiendo
poemas enamorados en el microblog.
Primero fueron los truenos,
después los relámpagos enfurecidos.
Por unos segundos sintió miedo;
pero cuando ellas salieron corriendo,
él salió tras ellas bajo la lluvia.
Regresó con algunas mojadas y escribió:
"Me duele ver llover
y dejar entrever la nostálgica sensación de no tenerte,
de vagar sólo sin el bendito sabor de tus labios"
No he visto a Mario por mi ventana,
donde yo habito no hay lluvia;
estoy sóla a mitad de la selva.
Así que me conformo con imaginar al poeta
mientras un pájaro amarillo me mira
desde el jardín de Yaayan.
Había planeado esta tarde seguirle escribiendo
poemas enamorados en el microblog.
Primero fueron los truenos,
después los relámpagos enfurecidos.
Por unos segundos sintió miedo;
pero cuando ellas salieron corriendo,
él salió tras ellas bajo la lluvia.
Regresó con algunas mojadas y escribió:
"Me duele ver llover
y dejar entrever la nostálgica sensación de no tenerte,
de vagar sólo sin el bendito sabor de tus labios"
No he visto a Mario por mi ventana,
donde yo habito no hay lluvia;
estoy sóla a mitad de la selva.
Así que me conformo con imaginar al poeta
mientras un pájaro amarillo me mira
desde el jardín de Yaayan.
Enviado desde mi iPad
domingo, 22 de agosto de 2010
Transformación
Te conviertes en jaguarcito
mientras tu voz se apaga
tus nuevos ojos ahora fuego verde
apuntan fijo a mis recuerdos
los extinguen
y no me duele
mientras tu voz se apaga
tus nuevos ojos ahora fuego verde
apuntan fijo a mis recuerdos
los extinguen
y no me duele
Miro tu lengua azul apretada entre los dientes
sonrió.
Ya no te quiero,
el flamboyán es una llama
fondo amarillo.
¡Cuánto te amaba
antes de esta terrible transformación!
Enviado desde mi iPad
jueves, 12 de agosto de 2010
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